
Ella había explotado, y ya no quedaba nada mas a su alrededor.
Ya no dormia, ni leia... y se reia con tristeza.
Sentia que su cabeza se habia ido lejos,lejos... abandonando el cuerpo a su suerte.
El silencio abundaba en cantidades industriales en su cabeza.
A menudo intentaba escapar de él, estoy segura.
Nadie la recordaba feliz, o quizás si, pero solo nosotras... y quien no la conoce.
Encontraba el orden en el desorden, y se enfadaba hasta el punto de acurrucarse y morir.
Su vida se basaba en miradas,y en dejarse escapar lentamente.
Se escondía y volaba a partes iguales, dejandolo todo para mas tarde.
Las casualidades se enamoraron de ella.
Y yo...estaba tan preocupada por ella, que pegaba mucho el oido a su cabeza para ver si podia escuchar sus pensamientos.
-Es curioso cuando te miran ¿eh?
-Si
-A mi nunca me miran...
-No digas tonterias
-Es verdad!
...Nos hicimos amigas...
Y se fugaron nuestros corazones.
Te quiero.